
He ido a la zona noroeste donde se encuentran, entre otros, dos templos Patrimonio de la Humanidad: Kinkakuji (templo con el tejado de oro) y el Ryoanji (que tiene el famoso "Jardín de Rocas").
El concepto de templo en Japón no es el de un edificio aislado, sino de un conjunto de santuarios/dependencias situados en una zona más o menos amplia e integrados en el entorno natural: es una especie de pequeño pueblo para los monjes.Antes de llegar a los templos mencionados, dediqué unas horitas recorriendo otro complejo de templos menos conocido, el Daitokuji. Allí destaca un templo de reducidas dimensiones que es una maravilla: el Koto-in, un conjunto de pequeñas dependencias rodeadas por impresionantes cañas de bambú junto con unos jardines de leyenda. Y se respira una paz y tranquilidad enviadables... lejos de las hordas de turistas japoneses y extranjeros.


El siguiente templo que visité fue el Kinkakuji, en el que lo más llamativo es el edificio principal, situado a la orilla de un lago precioso. Es un edificio de tres plantas, con las dos últimas cubiertas de pan de oro.


Mención especial al grupito de colegialas... 
Del Ryoanji destaca su lago con un mini-santuario en una orilla, al que se accede por un bonito puente. La integración con la naturaleza de este conjunto de templos es sorprendente. El famoso Jardín de Rocas es un rectángulo con piedras perfectamente rastrilladas en el que destacan algunos pedrolos más grandes. A mí me causó más indiferencia que otra cosa, pero tiene su importancia dentro de religión e historia japonesas.

1 comentario:
Pos sí, la bici es tipo ET. Y las colegialas, las podías haber sacado de frente o de perfil, (ya sería muy cantoso, no?, se hubieran dao cuenta que el friki del anime iba a por ellas, jeje)
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