
¡Increíble! Les costó Dios y ayuda pasar por ahí, ya que el árbol chocaba con las palmeras de los laterales de la calle. Mención especial al tío de la grúa moviendo las palmeras.

Lo que también molaba era ver toda la gente mirando con la boca abierta el traslado del "arbolito".

Pronto más cositas.

2 comentarios:
¡Qué fuerte!
Pues nada, cuidadín con pasar por debajo y a tomar nota, que dicen que en esta vida hay que plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Yo creo que para lo primero también valdrá tras-plantarlo, no???
Moola. A ver si te puedes fijar el resto del verano y nos dices si el árbol sobrevive o no.
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